En
el volumen 1 hablaba de la decadencia cultural de nuestra generación.
Mires donde lo mires, todas las artes están en tal fase de degradación
que me da miedo mirar hacia el futuro.
Pero analicemos la situación por partes. Ahora me voy a centrar en la literatura.
Como
bien dije en la primera parte, la literatura hace apenas un siglo
servía como herramienta para transmitir las inquietudes de los
escritores, camuflándolas en personajes ficticios para evitar la
represión del Gobierno de la época, dando lugar a verdaderas obras
maestras.
Otras historias no tenían la intención de manifestar
ideologías, pero eran tan sublimes que te sumergían en mundos
maravillosos y a la vez extraños, redactados con una imaginación
privilegiada (¿ o acaso La llave de Plata de Lovecraft no era producto
de una mente soñadora?).
Actualmente, por desgracia, los
"best-seller" consisten, la mayoría, en meras copias cutres de obras
prodigiosas o de géneros literarios que se han puesto de moda.
Sí,
seguro que algunos ya sabrán a qué me refiero (si Bram Stoker levantara
la cabeza...): me refiero a todas estas historias de amor para
adolescentes sobre vampiros (no me refiero sólo a Crepúsculo, que
conste) y a todo el revuelo que hay ahora con los vampiros.
Lo que
pasa hoy en día es que te sacan un libro, y como se ponga de moda, te
salen 176327486328746 escritores más de debajo de las piedras
escribiendo lo mismo pero con los nombres cambiados. Primero salió
Crepúsculo, que en poco tiempo se convirtió en fenómeno de masas, y poco
después salió a la venta un libro sobre Drácula escrito por un
descendiente de Bram Stoker.
Sinceramente, no me he leído el libro,
así que no soy quién para juzgar si es bueno o no, pero veo fatal que se
aproveche del nombre de su antepasado para copiar su idea.
Pero,
además de vampiros que brillan en la luz como chalecos reflectantes,
también hay 218934798578934 copias del Señor de los Anillos:
Dragonlance, Reinos Olvidados, etc etc (Aunque estoy enganchada a
dragonlance, he de reconocerlo); y así muchísimos géneros más.
Lo que acabo de describir es el primer tipo predominante de literatura.
El
segundo tipo de literatura es el libro que te saca todo famoso, ya sea
hablando de sí mismo o recogiendo monólogos de su programa.
En
resumen: hoy en día puede escribir un libro cualquiera, no es necesario
tener argumento. Tienes dos opciones: hacerte famoso y escribir sobre tu
vida, o bien coges un libro de moda y copias y pegas (no olvidarse de
cambiar al menos los nombres).
O hay una tercera opción: echarle
huevos, imaginación e inventarte un argumento original. Inconveniente:
puede que nadie lea tu libro.
El lado bueno de todo esto es que,
cuando se pone de moda un libro, la gente hace un esfuerzo por leer...
hasta que sacan la película.
*Lilith*
"There's also love and life and hope." "Very little hope I assure you. No. If a god of love and life ever did exist... he is long since dead. Someone... something rules in his place."
viernes, 15 de marzo de 2013
"Yonkis" de Dios
Esta
entrada quise escribirla hace tiempo, pero por diversos motivos, no he
tenido tiempo disponible para ello. La escribo con motivo de esas
personas que van por las calles repartiendo panfletos y estampitas
diciendo lo misericordioso, bueno y supermegaguay que es Dios. En verdad
no sé si estas personas son Testigos de Jehová o de cualquier otra
secta.
Todo esto que voy a relatar viene a raíz de mi experiencia personal, pues en unos pocos meses me han llegado a parar esta gente en 3 ocasiones. Las dos primeras veces, en cuanto me di cuenta del contenido de las revistas (una era un folleto, la otra una revista), les dije educadamente que no era creyente, que no me dieran los folletos, y no insistieron más.
Pero a la tercera vez, la mujer no se quedó satisfecha con mi: "no, no soy creyente". Empezó a preguntarme el motivo por el que no era creyente y como yo tenía un poco de tiempo, me pareció incluso divertido desbancar sus argumentos.
La mujer decía cosas en plan: "Pero Dios es bueno, y si crees en él te guiará por el camino de la bondad" y "En el salmo número tal de nosequién dice que llegará un momento en el que el ser humano tenderá a amar el dinero por encima de las demás cosas", o "Dios ayuda a los necesitados".
Y con esto que me dijo, yo quiero decir, por un lado, que por el hecho de creer en Dios no te hace mejor persona que alguien que no sea creyente o sea de otra religión. De hecho, en numerosas ocasiones se ha demostrado que personas que se consideran muy devotas y van a misa todos los domingos y luego son de lo peorcito (no estoy generalizando, hablo de casos concretos que conozco o me han contado). ¿O me vais a decir que los del Tribunal de la Inquisición, o Franco, muy amigo de la Iglesia, eran buenas personas? Un asesino, por muy creyente que sea, no es mejor persona que alguien que no sea creyente y participe en ONGs o ayude a construir escuelas, solo por el hecho de ser creyente.
Por otro lado, me parece una hiprocesía tremenda decir que todos somos hermanos y que debemos ser humildes y honrados, que hay que ayudar al prójimo, al mismo tiempo que se gastan un dineral en cubrir de oro y joyas una imagen de una virgen o que los altos cargos de la Iglesia vivan rodeados de diamantes mientras mucha gente viven la odisea de sobrevivir un día más en penurias.
Por no hablar de los problemas que causa el fanatismo excesivo por defender a "su" Dios, llegando al extremo de declarar guerras de religión. ¿Pero no os dais cuenta de que el dios es el mismo en todas las religiones, pero con nombre distinto? Mucho criticar el paganismo, pero seguro que los paganos no se peleaban como gilipollas por ver quién es mejor.
Cuando pienso en esto, más me alegro de no ser creyente, prefiero creer que cada uno es dios y dueño de sí mismo, con nuestras limitaciones y con capacidades para realizar nuestros pequeños (pero significativos) milagros.
Se me olvidó añadir una última cosa, una duda existencial: ¿Por qué esta gente, en vez de ir predicando lo supermegaguay que es Dios, no "siguen su camino" y se dedican a ayudar a gente que lo necesita en vez de perder el tiempo con esa estupidez de repartir folletos? ¿Acaso creen que por eso ya se "ganan el cielo"? ¿De qué sirve que haya tanto creyente, si de todos ellos, habrá uno o dos como mucho que en verdad haga algo por los demás?
*Lenore Lenoir*
¿Somos realmente nosotros?
¿Somos realmente nosotros quienes nos mostramos ante los demás o una máscara ante la realidad?
Se pueden saber muchas cosas de las personas, sin embargo, nunca se las llegará a conocer del todo, ni siquiera nosotros mismos podemos alcanzar a adivinar nuestros límites.
Se pueden saber muchas cosas de las personas, sin embargo, nunca se las llegará a conocer del todo, ni siquiera nosotros mismos podemos alcanzar a adivinar nuestros límites.
En ocasiones esperamos ciertas reacciones de nosotros ante determinadas circunstancias, pero cuando de verdad ocurre, nos sorprendemos nosotros mismos ante un comportamiento inesperado.
Las apariencias sólo son un disfraz para agradar o disgustar a quienes nos convienen, pues el más pulcramente vestido puede ser la más temible de las personas; y la propia personalidad se maquilla para dar una imagen que nada tiene que ver con la realidad.
Por desgracia o por fortuna, esas máscaras son sólo un velo temporal en los ojos de los demás, que tarde o temprano se irá desgastando hasta descubrir realmente (pero sólo en parte) a las personas que tratan de ocultar lo que son.
*Lenore Lenoir*
No somos nazis, somos feministas.
Después de mucho tiempo sin entrar en este blog, creo que la única forma de librarme de esta escasez de escritura va a ser, qué ironía, escribiendo. Con tantas ideas en mente, pero enredadas como una bobina de hilo, lo mejor va a ser ir desmenuzándolas poco a poco.
Una de las cosas que quería profundizar un poco es el Feminismo, pues no es infrecuente leer últimamente comentarios en las redes sociales donde se denigra a las feministas con calificativos como "feminazis" o expresiones como "Feministas hasta que se casan", donde se refleja una total ignorancia al verdadero significado de feminismo y, en ocasiones, lo confunden con "hembrismo".
Antes que nada, es importante saber diferenciar el concepto de uno y otro término: el Feminismo lo que pretende es lograr la igualdad de derechos entre mujeres y hombres (ante todo somos personas, y deberíamos ser tratados todos como tales, independientemente del sexo); por contra, el Hembrismo es la versión femenina del Machismo, es decir, considerar a la mujer como superior al hombre y tratar a éste como poco más que un felpudo (algo de lo que personalmente estoy totalmente en contra).
Tras esta explicación distintiva hecha de forma resumida y muy por encima, sobra decir que el acto de casarse no es algo contradictorio al feminismo, pues el matrimonio no supone subordinación, ni el hecho de tener pareja deja de ser una mujer completa (no hay que olvidar que también existen los hombres feministas). ¿Acaso las feministas no tenemos derecho a querer a alguien?
También cabe destacar al respecto el dilema relativo especialmente a las pruebas físicas diferenciadas para mujeres y hombres para acceder al cuerpo de policía o de bomberos. Está demostrado que fisiológicamente los hombres están predispuestos a ser más fuertes que las mujeres, pero no por ello puede justificarse que nosotras debamos quedar excluidas de esos oficios.
Personalmente, no creo que una mujer tenga menos posibilidades de éxito de salvar vidas por el mero hecho de que le exijan menos en sus pruebas físicas de acceso a bombero (o a cualquier cuerpo de seguridad en general) que su compañero masculino, ya que queda compensado con otras cualidades que nos facilita nuestra fisionomía (mayor agilidad en los movimientos, por ejemplo). La fuerza, aunque sea importante para ciertas labores, no tiene valor si no se emplea maña y destreza.
Claramente todas las personas somos diferentes, y a veces son necesarios tratos desiguales para conseguir iguales posibilidades y derechos (qué paradoja), pero en eso consiste la igualdad.
*Lenore Lenoir*
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