domingo, 19 de marzo de 2017

EL HUMOR

El humor se puede manifestar de muchas maneras y su concepto suele variar dependiendo del país o cultura en la que vivas. Hay chistes mejores y peores, personas con más o menos facilidad para entenderlos y captar la gracia, y luego está EL HUMOR (sí, con mayúscula).

EL HUMOR es el culmen de la comedia y te tienes que reír sí o sí, porque provoca la carcajada a nivel universal. Piensa en el chiste, monólogo o "sketch" que más gracia te haya hecho en toda tu vida, el que te provocó un ataque de risa que casi te mata. Bueno, pues eso no le llega ni a la suela de los zapatos a EL HUMOR, porque nada te puede hacer partirte el pecho más que frivolizar sobre una violación hecha a una niña, agresiones a cualquier persona que no sea hombre blanco cis hetero de clase media, o chistes tan novedosos como los que hacen burla a costa de reproducir y perpetuar estereotipos.

EL HUMOR es una cosa tan sofisticada que quien lo emite debe dejarlo claro, porque está tan plagado de retórica y es tan complejo que nadie con dos dedos de frente lo entiende.

Ahora bien, como cualquier tipo de humor, EL HUMOR no está exento de límites. No todo vale en EL HUMOR, existen unas reglas:

1. Frases o comentarios que provengan de personas pertenecientes a grupos oprimidos hacia grupos opresores no son graciosos, son una amenaza que pueden convertirse en realidad.

2. Personas de colectivos oprimidos sí pueden, en cambio, hacer EL HUMOR sobre su propia condición y tirar de estereotipos. Es requisito importante la alienación.

3. Tiene que ser "políticamente incorrecto". Sí, humor negro puro y duro, un humor tan polémico que parece mentira que la gran mayoría de reconocidos comediantes a nivel nacional llenen los recintos donde actúan y vivan de ello.

Seguiría explayándome, pero EL HUMOR no necesita más explicación. Es la carta de presentación de los mejores iconos de la comedia de la Historia: desde los que han alcanzado la cima de la montaña de la fama por alargar un poco los chistes que les aguantas a tu cuñado en las reuniones familiares, hasta aquellos que lo han reciclado y lo sueltan en vídeos de Youtube de millones de visitas; todos ellos muy incomprendidos y muy originales.


*Lenore Lenoir*


domingo, 12 de marzo de 2017

Si no me divierto, no es mi revolución

"Lunes antes de almorzar, una niña fue a jugar, pero no pudo jugar porque tenía que limpiar. Así limpiaba, así así..." Seguro que recuerdas esta frase y en tu mente la has leído entonando su famosa melodía. Aunque no te hayas criado con los payasos de la tele, es muy probable que tu madre te la cantara durante la infancia con toda la naturalidad del mundo.

En una época más reciente, concretamente esta Navidad, el anuncio de la marca de turrones "Suchard" me hizo reflexionar y a recordar los diversos medios en los que exponen a hombres adultos emulando a niños o incitándolos a sacar el niño que llevan dentro. En publicidad, películas, o en la misma vida real vemos a hombres haciendo el gamberro, comportándose de forma inmadura, solicitando cuidados y, en definitiva divirtiéndose. 

Siguiendo con el anuncio de "Suchard" como ejemplo, vemos a padre e hijo con sus caras de emoción corriendo escaleras abajo para ver si Papá Noel se ha comido el turrón que le dejaron la noche anterior, y en ese instante, al mirar su reflejo en una bola del árbol de Navidad, el padre recuerda su infancia y la ilusión que sentía por esas fechas. En un plano más alejado y borroso aparece la figura de la madre atendiendo mientras tanto al niño actual, aparentemente ajena a la explosión de felicidad de su pareja. En el reflejo de la bola sigue siendo la misma, la madre-esposa cuidadora; aunque, a fin de cuentas, es para lo que la han educado desde pequeña, ¿no?

¿Realmente las niñas tienen opción de divertirse?

Es muy posible que a la madre-esposa del anuncio, cuando era niña, le regalaran muñecos, cocinitas y kits de limpieza en miniatura, todo de color rosa pastel y decorado con pegatinas de "Hello Kitty" para que el mensaje "vamos a forjar en ti una perfecta esclava ama de casa" no sea tan evidente y parezca que barrer, limpiar pipí de mentira y freír un huevo de plástico es divertido.

Transcurridos unos años, a esa niña ya no le entusiasmaba tanto pasear a su muñeco bebé en un carrito y prefería llenar su habitación y material escolar con pósters  y pegatinas de sus artistas favoritos. Estaba en plena pubertad y le gustaba ir con sus amigas a conciertos, aunque para ello tuviese que aguantar largas horas en la cola. En una de esas ocasiones presenció a un grupo más o menos numeroso de jóvenes burlándose de sus ídolos y llamando "niñatas" entre risas a todas las que guardaban cola.

Poco después, varias amigas suyas empezaron a leer un libro que las tenía enganchadas y se animó a leerlo también. Fue emocionante saber que la autora iba a firmar ejemplares en su ciudad, aunque no contaba con la gran presencia de chicas de su edad el día del evento. Durante la espera, otro grupo se reía de ellas, sin contar con la cantidad de insultos que a esas alturas estaba acostumbrada a leer por Internet,

Al cabo de un tiempo, su afición fueron los videojuegos, pero el acoso constante, los comentarios mandándola a fregar y cuestionando su capacidad para jugar la acabaron cansando. Empezó a ver anime y a confeccionar sus cosplays, pero nunca eran lo suficientemente buenos y no era una verdadera cosplayer porque se le veía el escote. Luego probó a subir vídeos a Youtube, pero lo hacía para llamar la atención. Posteriormente decidió escribir algún relato, pero era insulso y destinado para crías inmaduras. De vez en cuando salía de fiesta con sus amigas y se hacían fotos, pero eso era de guarras. Nada estaba bien.





Por todo ello, reivindico el derecho de las niñas a divertirse, a que desarrollen su imaginación y sus capacidades libremente y sin prejuicios ni estereotipos impuestos, para que cuando sean adultas puedan concederse unos instantes reviviendo la felicidad de la niña que llevan dentro.


*Lenore Lenoir*

sábado, 10 de diciembre de 2016

Yo soy feminista


He intentado ver el vídeo de Zorman sobre las feministas, pero no he podido verlo de lo desagradable que me ha resultado y siento la necesidad de comentar sobre ello. Intentaré ir por partes y lo más ordenada posible, aunque mis ideas están un poco dispersas por querer decir mucho pero sin explayarme demasiado.

No me ha parecido gracioso, sinceramente, y no por el hecho de que "haya entrado en mi terreno", sino porque me ha resultado hostil y con intención de atacar y ridiculizar a todo un movimiento. Yo me identifico como metalera y también me atrae el estilo gótico, y me reí con "Yo soy gótico" y "Yo soy heavy"; sin embargo, en este último vídeo percibí un tono muy distinto, menos "simpático", por decirlo de algún modo. Tampoco es el primer vídeo que veo parodiando el feminismo, y aún habiendo algunas cosas que no me entusiasmaban demasiado, consiguieron hacerme reír.

De base, hay que tener en cuenta una cosa: no es lo mismo parodiar una tribu urbana -que se basa en una estética, un estilo de música, unas aficiones...-, que un movimiento social, que consiste en una reivindicación de derechos por parte de un colectivo que ya bastante mal lo está pasando como para que encima siga echando más leña al fuego alguien con una influencia de masas tan grande. Y la parodia es lo de menos, porque haciéndola en condiciones puede provocar alguna carcajada, de lo que yo me quejo es de la forma en la que ha enfocado el vídeo.

Para empezar, en la descripción dice que ha sido asesorado por "Experto en Igualdad", que es una cuenta antifeminista. Ahí todavía puedo entender que cuando buscas información sobre algo que desconoces te cuesta saber separar el grano del trigo y aceptas cualquier ayuda que venga. Ahora bien, si se te echan encima en masa por el vídeo y tu reacción es desaparecer y no escuchar o leer en qué la has cagado, permíteme que te diga que tu interés por aprender es nulo, sólo admites a aquellos que te brindan una información cómoda (y errónea), acorde a tus ideas preconcebidas. ¿Entonces para qué tanta parafernalia de buscar asesoramiento sobre un asunto que más que polémico es complejo, si no te ha aportado nada nuevo?

En lo poco que he visto del vídeo, lo que he encontrado de entrada son unos dibujos de unas feministas caracterizadas como gordas y/o feas, lo cual no tiene nada de malo serlo, pero es un recurso muy manido que se lleva utilizando desde el s. XIX como "argumento" contra el feminismo.



"La empatía y la razón no entran en mi pensamiento". Esto ya fue el colmo, y lo dijo apenas comenzar el vídeo. Recurrir a la descalificación barata pese haber sido "asesorado" a conciencia, aparte de demostrar la falta de argumentos -para hacer parodias también hay que tener un mínimo de idea de qué se parodia-, no transmite risa, sino rencor y hostilidad. Lo que yo siento como espectadora es que quien hace el vídeo se lo toma como algo personal, aunque se escude en un supuesto humor para tomarse todas las licencias que quiera.

Por otra parte, el contenido en sí no me dice nada. Ya no es sólo que no me vea reflejada en ese batiburrillo de estereotipos o me molesten ciertos comentarios, es que no identifico el "personaje" como feminista. Es decir, qué tendrá que ver luchar por la liberación de las mujeres con llevar el pelo de colores, por decir uno de esos estereotipos. El pelo de colores está de moda y se ha extendido entre chicas feministas como personas que forman parte de esta sociedad, pero no es algo que provenga de los movimientos feministas. O hacerse fotos desnudas, cuando vivimos saturadas y saturados de imágenes de mujeres sin ropa (ya sea para venderte un coche, por caprichos del guión de casi cualquier película/serie que se tercie, o porque quieren y pueden) que pueden ser, o no, feministas.

Por desgracia, no creo que la cosa vaya a acabar aquí. Ya hizo uno sobre lesbianas, otro colectivo discriminado que, casualmente, suelen asociarlo al feminismo ("si eres feminista es que odias a los hombres, por lo tanto eres lesbiana") y, como dice el refrán: uno recoge lo que siembra. Es decir, este tipo de vídeos atraen a quienes atraen, que son muchos y generan una suculenta cantidad de ingresos (no hay más que ver el número de suscriptores que tiene Dalas, por ejemplo), y al final sólo quedan dos alternativas: seguir haciendo ese mismo contenido porque van a ser ganancias aseguradas, o buscar otro tipo de temática con el riesgo de que tus seguidores emigren a otros canales que les den lo que quieren ver y oír.

Soy consciente de que tirar por tierra la lucha feminista con la excusa del humor está muy cotizado en Youtube, pero no es lo mismo que la gente se ría porque piense "es tan exagerado y surrealista que es gracioso" a que lo haga porque "es gracioso porque es verdad", y esto último es lo que está ocurriendo con ese vídeo por la desinformación generalizada de la audiencia (de hecho, a quienes he visto compartirlo de mi entorno le han añadido frases del tipo "qué razón tiene", "qué gran verdad", etc).



Como consecuencia de todo esto, lo que estamos recibiendo las feministas es acoso y la difusión del vídeo se está produciendo con más intención de molestar y hacer daño que porque sea gracioso en sí, y que se nos niegue la oportunidad de expresar nuestro malestar porque enseguida aparece la horda de seguidores insultando.

Y ahora te digo, Zorman, que yo te animo a que vayas a eventos feministas si realmente te interesa, porque la única forma de aprender es yendo y escuchando. Allí te pueden recomendar libros, blogs, eventos, etc realmente fiables ("Feminismo para principiantes" de Nuria Varela, es un buen libro para empezar). Escucha a las mujeres, que tenemos mucho que decir.


*Lenore Lenoir*


miércoles, 26 de octubre de 2016

Opresiones oprimidas

A colación del Día del Orgullo LGTB+, surgió una buena ocasión para la gente cisgénero* hetero para reclamar un día en el que poder manifestar su orgullo de no pertenecer al colectivo LGTB+. Lo mismo ocurre cuando los hombres reclaman su día y el orgullo de ser hombres, o personas blancas que reivindican su "white power" (poder blanco) frente al "black power". 

En un principio puede parecer algo igualitario (si estos colectivos muestran su orgullo en público, ¿por qué no hacerlo también nosotras y nosotros?), pero debemos tener en cuenta que darle el mismo peso a situaciones desequilibradas no siempre implica igualdad. Algo que tienen en común el Día de la Mujer, el Día del Orgullo LGTB+, el movimiento "Black Power", etc, es la historia que hay detrás. Detrás de estas celebraciones hubo y sigue habiendo un recorrido de lucha de grupos sociales históricamente oprimidos, son un recordatorio de que seguimos en pie y pese a todas las adversidades resistimos y sentimos orgullo por ello, porque somos fuertes. 

En cambio, los movimientos "White Power", "Orgullo hetero" y similares, parten desde la dominación. Son una respuesta hostil a los actos de visibilización de los grupos subordinados, y la única finalidad es silenciarles. No hay una historia detrás, y en ocasiones son promovidos por sectores de ultraderecha que ven peligrar sus privilegios. 

No se puede comparar el orgullo de un colectivo que ha sido colonizado y esclavizado y sigue luchando contra las formas de discriminación racial que aún persisten, con un orgullo de otro colectivo que ha colonizado y sometido durante siglos.

No se puede comparar el orgullo de gente que se enfrenta a diario con agresiones e insultos (e incluso asesinatos) por tener pareja del mismo sexo o ser trans, con el de personas que no tienen nada que temer por mostrar en público su orientación sexual y ejerce violencia contra las primeras.

En definitiva, no es comparable tener el orgullo de haber sobrevivido un día más en una sociedad que más que un hogar parece un campo de batalla, que tener el orgullo de pertenecer al grupo que tolera, fomenta y ejerce privilegios que dificulta la vida a otras personas.

(*cisgénero: persona cuyo género coincide con el asignado al nacer en base a los genitales)

*Lenore Lenoir*